¿POR QUÉ ESTERILIZAR A TU HURÓN?

 

Durante años, en España se han mantenido hurones como animales “de trabajo” destinados a la caza de conejos, sin embargo hoy en día son mucho más frecuentes como animales de compañía.

Los hurones empleados tradicionalmente para la caza se mantenían enteros, tanto machos como hembras, criando por tanto cada vez que éstas estaban en celo. Por el contrario, la mayoría de los hurones mantenidos como animales de compañía, se tienen castrados o esterilizados. Los motivos por los que se realizan ambas operaciones son bien distintos:

 

  • Los hurones son animales que presentan un gran número de glándulas sebáceas repartidas por todo el cuerpo, cuyo desarrollo está íntimamente ligado a las hormonas sexuales; principalmente en los machos. Estas glándulas provocan el olor característico de estos animales y es por ello que la mayoría de los animales enteros desprenden un olor tan fuerte que resulta difícil convivir con ellos en espacios pequeños, como un piso, y por tanto, suele ser el motivo por el que la mayoría son esterilizados antes de alcanzar la madurez sexual completa. Hay que tener presente que, como norma general, cuanto más joven sea el animal castrado, menor será el olor residual que quede, siendo recomendable hacerlo antes de los 7 meses de edad.

 

  • En el caso de las huronas, los motivos que nos llevan a su esterilización son bien distintos. Las hembras de hurón son poliéstricas estacionales de ovulación inducida, lo que significa que, en el hemisferio norte del planeta, presentan actividad reproductora de Marzo a Agosto y ovulan únicamente se existe el estímulo de la cópula. Ahora bien, si una hembra entra en celo y no es cubierta por ningún macho, no se produce la ovulación y por tanto los niveles en sangre de estrógenos (hormonas sexuales femeninas) son cada vez más elevados. Cuando estos estrógenos circulantes sobrepasan un cierto nivel en sangre comienzan a producir un efecto tóxico sobre la médula ósea, encargada de la producción de las diferentes células que componen la sangre, y por tanto, dejan de producir dichas células. Si la situación se mantiene en el tiempo y puesto que la médula deja de producir glóbulos rojos, el animal termina por morir como consecuencia de una anemia no regenerativa causada por esa toxicidad estrogénica.

 

Por ello, lo más recomendable en aquellos animales que no vayan a destinarse a la cría es la esterilización de forma preventiva antes de la aparición del primer celo. 

Existen dos métodos posibles para la esterilización:

 

  1. Esterilización quirúrgica: consiste en la extirpación de las gónadas (testículos u ovarios) y la extirpación opcional del resto del aparato reproductor en el caso de las hembras (útero).
  2. Esterilización hormonal: mediante la implantación subcutánea de preparados hormonales de lenta liberación que provocan la esterilidad transitoria del animal, habiendo de repetirse su implantación periódicamente.

 

 

Si bien cada vez es más habitual el empleo de la esterilización hormonal, hay que destacar que no existen estudios que afirmen con certeza el tiempo de duración del efecto de los implantes, lo que puede provocar que nos quedemos cortos y salgan en celo o bien, por el contrario, caigamos en sobredosificación de los mismos, desconociéndose hoy en día los posibles efectos a largo plazo de ello.

Además, la no eliminación de los tejidos reproductores hace posible la aparición de tumores en los mismos pese a la esterilidad.

 

 

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